Por fin ha llegado junio y con él nuestro segundo viaje largo. Esta vez decidimos ir a China, y por muchas razones. La principal, que teníamos alojamiento en casi todos los sitios que queríamos visitar, y por lo tanto, guías. Además, hemos habíamos hablado con gente que ha vivido allí y leído sobre el país y la decisión fue fácil y rápida.
Los chinos por su parte, no nos lo pusieron nada fácil. Empezamos con los problemas a la hora de comprar los vuelos: las compañías aéreas chinas obligan a tener un número de teléfono chino para poder comprar los vuelos, ya que aunque exista la opción de no tenerlo, no funciona. Así que pedimos ayuda a los amigos que tenemos por allí y gracias a ellos este tema lo pudimos solucionar.
Segunda traba: el visado. Para empezar, Christian tuvo que rellenar varios formularios para tramitar el visado (porque en China no existe el visado "on arrival", sino que se tiene que pedir de antemano en la embajada del país donde estés, y si no no te dejan entrar al país). Una vez en el consulado chino en Indonesia, le dijeron que mi caso tenía q ser tratado en la propia embajada por tener pasaporte de servicios, así que Christian empezó a tramitar el suyo y yo, tras pedir una carta firmada por la embajada de España, fuimos a otro sitio a tramitar el mío. Sorpresa! Para poder tramitar el visado te piden vuelo de salida del país (lo de siempre) y/o reserva de hotel hecha para los días que estarás en China o una carta de invitación de un chino o de una persona que viva en China. Menos mal qué existe booking!!Hicimos una reserva cancelable hasta el día de antes, y con eso ya pudimos terminar de tramitar el visado. A Christian le costó 50€ y a mi nada, por guapa! jajajaja
La ruta que diseñada, después de contrastar información con mucha gente, fue Beijing la capital, Shanghai, Guilin y Honk Kong. 7 días exactos para ver todo eso, todo un reto ;)
BEIJING
Tras muchísimas horas de vuelo y de espera en el aeropuerto de Kuala Lumpur, Air Asia nos trasladó a la capital de la gran república de China. Tan solo aterrizar Tomás, mi compañero de piso del año en Madrid, nos estaba esperando para llevarnos a su casa. Creo necesario contar lo siguiente, para que a pesar de la distancia, empecéis a apreciar la diferencia de entre China e Indonesia. Paramos a un taxi y cada uno entra por una puerta diferente. Justo la puerta de Christian estaba atascada pero pensábamos que era porque el taxista la tenía cerrada, así que le intentamos preguntar en inglés qué le pasa a la puerta. Pues nada, el taxista empezó a gritar y a ponerse muy agresivo, tal fue la situación y el colapso de Christian, que dio la vuelta al coche y entró por mi puerta, sin haber entendido nada de lo que estaba pasando, a lo que Tomás nos dijo: Bienvenidos a China!

Pues sí, los chinos a parte de ser un poco maleducados, tienen la gran manía de ir escupiendo por todas partes....asqueroso!Primero viene la preparación, con el ruido típico, y después la expulsión. Desagradable es poco.
Después de este inciso, me gustaría explicar el viaje tan increíble que hemos tenido y lo mucho que nos ha gustado China. Para empezar, ese mismo día fuimos a cenar y a tomar algo a una de las terrazas de la zona de expatriados, que es donde vive Tomás.
Al día siguiente, que era domingo, Tomás nos hizo una ruta por todo Beijing. Ese día amaneció con una neblina muy característica de Pekín: la contaminación a niveles alarmantes.
La ruta empezó por el templo Lama, o Yonghe Temple (lo mismo es, vamos), que es el palacio de la paz y la armonía, y es uno de los iconos budistas de la ciudad.
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| Budistas chinos rezando en el templo Lama. Existe un procedimiento fijado para el rezo, en el que entra en juego el incienso y los movimientos rítmicos de arriba hacia abajo del torso. |
Después fuimos andando por una de las zonas de los hutongs, callejones que conforman el casco antiguo de la ciudad. son casas pequeñas, casi todas grises, puestas todas en hilera. Hay zonas que han sido restaurados y hay tiendecitas y restaurantes monísimos, y otras zonas donde siguen como estaban antiguamente.
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| Adaptadísimos: posamos como ellos para pasar desapercibidos ;) |
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| Una de las calles de la zona de los hutongs |
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| La cadena favorita de Christian perfectamente adaptada al entorno |
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| Baños públicos |
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| Nube de azúcar :p |
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| Churrería!!!Nos sentimos como en casa! |
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| Como se puede ver las calles estaban a tope, es que hay mucho chino en China!!! |
Tras comer en uno de los restaurantes que había en los hutong, nos fuimos andando a la Ciudad Prohibida. Yo creo que andamos más que en toda nuestra vida porque tuvimos que rodear la ciudad prohibida y fue eterno! La entrada, como siempre, entregamos alguna de las tarjetas que teníamos en la cartera y decíamos que éramos estudiante y 50% de descuento en todas partes. La mitad, como no sabe inglés, y la otra mitad no entiende nuestro alfabeto, pues sin problema pudimos pasar como estudiantes en todas partes.
La Ciudad Prohibida está en el centro de la ciudad y, durante casi 500 años fue la casa de los emperadores de China y su corte. Tales son sus dimensiones y su influencia en la cultura y arquitectura china que la declararon Patrimonio de la Humanidad.
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| Entrada a la Ciudad Prohibida |
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| Las dimensiones impresionan muchísimo |
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| Una de las muchas plazas que alberga el palacio |
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| Aquí se ve perfectamente la neblina producida por la contaminación |
Después de andar a través de toda la Ciudad Prohibida, nos dirigimos a la plaza de Tiananmen, el espacio abierto más grande del mundo con 880 metros de largo, 500 de ancho y un área total de 440.000 metros cuadrados.
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| Hacia un lado de la plaza... |
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| Hacia el otro... al fondo se ve la entrada a la Ciudad Prohibida |
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| Una de las torres, típicas chinas, que hay en el medio de la plaza |
Seguimos por otro pasea por otra zona de hutongs, diferente a la primera, para acabar cogiendo un taxi e irnos a la calle de las brochetas con insectos y todo tipo de bichos.
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| Hutong sin restaurar |
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| Hutong restaurado con tranvía y todo! |
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| Calle donde se pueden probar todo tipo de insectos a la plancha, por si alguien está preocupado por su figura ;) |
Y para cenar...unos dumplings caseros riquísimos y baratísimos!!!El local destaca por su poca higiene y la escasa decoración y cuidado, pero la verdad que la comida estaba muy muy buena.
Sí, Sí, y todo esto en un mismo día....agotador pero disfrutamos como enanos!