El Palacio de Verano - 3a parte BEIJING

El tercer y último día en Beijing, nos fuimos a visitar el Palacio de Verano que está a unos 12km de Pekín. Como esto es China, que no Indonesia, pues existe transporte público en condiciones y el metro llega a muchas partes de la ciudad, así que fuimos en metro :)

Este lugar es otro de los Patrimonios de la Humanidad, con casi 300 hectáreas de extensión y con varias construcción en su interior, entre las que destaca un lago artificial que se llama Kunming. El Palacio de Verano fue construido para el disfrute exclusivo del Emperador y su familia (que juraría no vieron cada uno de los rincones del enorme palacio). Fuimos sin tener ni idea de dónde íbamos, y nos quedamos alucinados del sitio, los edificios, los miles de rincones que existen dentro....una pasada la verdad.





La gente mayor, aquí y en la China popular, hace lo mismo ;)






Lago Kunming






Y esa tarde ya fuimos rumbo a.......SHANGHAI

La Gran Muralla China - 2a parte BEIJING

Este día lo llevábamos esperando desde hacía mucho tiempo. Los dos estábamos entusiasmados con la idea de visitar la Gran Muralla China, otros de los Patrimonios de la Humanidad y declarada una de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno.


Cuenta con varias puertas, torres de vigilancia, cuarteles, y se calcula que mide unos 8.851 kilómetros de largo, desde la frontera con Corea hasta el desierto de Gobi, aunque sólo se conserva hoy en día un 30% de la muralla.

Nosotros fuimos al tramo de la muralla que es de más fácil acceso desde Beijing y uno de los más visitados. Llegamos mediante un autobús público que no dejó en la misma entrada de la muralla. Yo creo que las fotos explican lo bonita que es la muralla China.













Una vez visitada la muralla, volvimos a Beijing y fuimos al Mercado de la Seda, donde hay todas las marcas de ropa, bolsos, zapatos....aunque todo fake (vamos, falso). Estuvimos unas 2 horas o así, porque habíamos quedado en ir a recoger al trabajo a Tomás, para ir a otro mercado de marcas falsas ;)
Por el camino nos paramos en una heladería que hacían la mezcla del helado con los ingredientes que elijas, manualmente....riquísimos! mmmmm

Y por la noche, Tomás nos llevó a cenar "pato laqueado a la pekinesa", plato muy conocido y riquísimo!Es uno de los platos más internacionalmente conocidos de la cocina china y suele servirse la piel crujiente por un lado, y la carne cortada por otra. Los trozos de pato se ponen en una especie de crepes muy muy finas y se añaden verduras, como puede ser pepino y cebolla china a tiras muy finitas. El resultado os aseguro que es exquisito!!



Cerveza china - Shintao
Entrantes, antes de degustar el pato pekinés 


República Popular China - 1a parte BEIJING

Por fin ha llegado junio y con él nuestro segundo viaje largo. Esta vez decidimos ir a China, y por muchas razones. La principal, que teníamos alojamiento en casi todos los sitios que queríamos visitar, y por lo tanto, guías. Además, hemos habíamos hablado con gente que ha vivido allí y leído sobre el país y la decisión fue fácil y rápida.

Los chinos por su parte, no nos lo pusieron nada fácil. Empezamos con los problemas a la hora de comprar los vuelos: las compañías aéreas chinas obligan a tener un número de teléfono chino para poder comprar los vuelos, ya que aunque exista la opción de no tenerlo, no funciona. Así que pedimos ayuda a los amigos que tenemos por allí y gracias a ellos este tema lo pudimos solucionar.
Segunda traba: el visado. Para empezar, Christian tuvo que rellenar varios formularios para tramitar el visado (porque en China no existe el visado "on arrival", sino que se tiene que pedir de antemano en la embajada del país donde estés, y si no no te dejan entrar al país). Una vez en el consulado chino en Indonesia, le dijeron que mi caso tenía q ser tratado en la propia embajada por tener pasaporte de servicios, así que Christian empezó a tramitar el suyo y yo, tras pedir una carta firmada por la embajada de España, fuimos a otro sitio a tramitar el mío. Sorpresa! Para poder tramitar el visado te piden vuelo de salida del país (lo de siempre) y/o reserva de hotel hecha para los días que estarás en China o una carta de invitación de un chino o de una persona que viva en China. Menos mal qué existe booking!!Hicimos una reserva cancelable hasta el día de antes, y con eso ya pudimos terminar de tramitar el visado. A Christian le costó 50€ y a mi nada, por guapa! jajajaja

La ruta que diseñada, después de contrastar información con mucha gente, fue Beijing la capital, Shanghai, Guilin y Honk Kong. 7 días exactos para ver todo eso, todo un reto ;)


BEIJING

Tras muchísimas horas de vuelo y de espera en el aeropuerto de Kuala Lumpur, Air Asia nos trasladó a la capital de la gran república de China. Tan solo aterrizar Tomás, mi compañero de piso del año en Madrid, nos estaba esperando para llevarnos a su casa. Creo necesario contar lo siguiente, para que a pesar de la distancia, empecéis a apreciar la diferencia de entre China e Indonesia. Paramos a un taxi y cada uno entra por una puerta diferente. Justo la puerta de Christian estaba atascada pero pensábamos que era porque el taxista la tenía cerrada, así que le intentamos preguntar en inglés qué le pasa a la puerta. Pues nada, el taxista empezó a gritar y a ponerse muy agresivo, tal fue la situación y el colapso de Christian, que dio la vuelta al coche y entró por mi puerta, sin haber entendido nada de lo que estaba pasando, a lo que Tomás nos dijo: Bienvenidos a China!

Pues sí, los chinos a parte de ser un poco maleducados, tienen la gran manía de ir escupiendo por todas partes....asqueroso!Primero viene la preparación, con el ruido típico, y después la expulsión. Desagradable es poco.

Después de este inciso, me gustaría explicar el viaje tan increíble que hemos tenido y lo mucho que nos ha gustado China. Para empezar, ese mismo día fuimos a cenar y a tomar algo a una de las terrazas de la zona de expatriados, que es donde vive Tomás.

Al día siguiente, que era domingo, Tomás nos hizo una ruta por todo Beijing. Ese día amaneció con una neblina muy característica de Pekín: la contaminación a niveles alarmantes.
La ruta empezó por el templo Lama, o Yonghe Temple (lo mismo es, vamos), que es el palacio de la paz y la armonía, y es uno de los iconos budistas de la ciudad. 





Budistas chinos rezando en el templo Lama. Existe un procedimiento fijado para el rezo, en el que entra en juego el incienso y los movimientos rítmicos de arriba hacia abajo del torso. 



Después fuimos andando por una de las zonas de los hutongs, callejones que conforman el casco antiguo de la ciudad. son casas pequeñas, casi todas grises, puestas todas en hilera. Hay zonas que han sido restaurados y hay tiendecitas y restaurantes monísimos, y otras zonas donde siguen como estaban antiguamente.
Adaptadísimos: posamos como ellos para pasar desapercibidos ;)
Una de las calles de la zona de los hutongs
La cadena favorita de Christian perfectamente adaptada al entorno 
Baños públicos 
Nube de azúcar :p
Churrería!!!Nos sentimos como en casa!


Como se puede ver las calles estaban a tope, es que hay mucho chino en China!!! 


Tras comer en uno de los restaurantes que había en los hutong, nos fuimos andando a la Ciudad Prohibida. Yo creo que andamos más que en toda nuestra vida porque tuvimos que rodear la ciudad prohibida y fue eterno! La entrada, como siempre, entregamos alguna de las tarjetas que teníamos en la cartera y decíamos que éramos estudiante y 50% de descuento en todas partes. La mitad, como no sabe inglés, y la otra mitad no entiende nuestro alfabeto, pues sin problema pudimos pasar como estudiantes en todas partes.
La Ciudad Prohibida está en el centro de la ciudad y, durante casi 500 años fue la casa de los emperadores de China y su corte. Tales son sus dimensiones y su influencia en la cultura y arquitectura china que la declararon Patrimonio de la Humanidad.






Entrada a la Ciudad Prohibida


Las dimensiones impresionan muchísimo
Una de las muchas plazas que alberga el palacio
Aquí se ve perfectamente la neblina producida por la contaminación 

Después de andar a través de toda la Ciudad Prohibida, nos dirigimos a la plaza de Tiananmen, el espacio abierto más grande del mundo con 880 metros de largo, 500 de ancho y un área total de 440.000 metros cuadrados.



Hacia un lado de la plaza...
Hacia el otro... al fondo se ve la entrada a la Ciudad Prohibida

Una de las torres, típicas chinas, que hay en el medio de la plaza
Seguimos por otro pasea por otra zona de hutongs, diferente a la primera, para acabar cogiendo un taxi e irnos a la calle de las brochetas con insectos y todo tipo de bichos.







Hutong sin restaurar 

Hutong restaurado con tranvía y todo!
Calle donde se pueden probar todo tipo de insectos a la plancha, por si alguien está preocupado por su figura ;)








Y para cenar...unos dumplings caseros riquísimos y baratísimos!!!El local destaca por su poca higiene y la escasa decoración y cuidado, pero la verdad que la comida estaba muy muy buena.


Sí, Sí, y todo esto en un mismo día....agotador pero disfrutamos como enanos!